El RSCIEI clasifica los establecimientos industriales en cinco tipos (A, B, C, D y E) según su configuración constructiva respecto al entorno. Esta clasificación es el primer paso del análisis de riesgo y determina los umbrales de superficie máxima de sector, los requisitos de dotación de equipos PCI y las exigencias de resistencia al fuego de la estructura. Un mismo nivel de riesgo intrínseco tiene exigencias muy distintas según el tipo de establecimiento.
1. Tipo A: establecimiento dentro de edificio de otro uso
El establecimiento industrial ocupa parte de un edificio que tiene, además, otros usos (viviendas, oficinas, comercio). Es el tipo con mayores exigencias porque el riesgo del establecimiento industrial puede afectar directamente a las zonas de otro uso del mismo edificio.
Ejemplos: taller mecánico en planta baja de edificio de viviendas, almacén en sótano de edificio de oficinas.
Consecuencia práctica: superficie máxima de sector muy reducida, resistencias al fuego más exigentes y umbrales de obligatoriedad de equipos PCI más bajos que en tipos B y C.
2. Tipo B: edificio adosado o próximo a otro
El establecimiento industrial ocupa un edificio completo (o varios) adosado a otro edificio o a menos de 3 metros de él. La proximidad al edificio vecino implica riesgo de propagación exterior.
Ejemplos: nave en polígono industrial adosada a otras naves, nave con vivienda adosada del propietario.
Consecuencia práctica: exigencias intermedias. Los muros medianeros o colindantes deben tener resistencia al fuego EI-120 o REI-120 según el caso.
3. Tipo C: edificio industrial aislado
El establecimiento industrial ocupa un edificio completo a más de 3 metros de cualquier otro edificio o límite de parcela con otro uso. Es el tipo más habitual en polígonos industriales con parcelas amplias y el que tiene exigencias más moderadas.
Ejemplos: nave industrial aislada en polígono, almacén logístico con amplia zona de maniobra perimetral.
Superficie máxima de sector: hasta 6.000 m² en riesgo bajo, 3.000 m² en riesgo medio y 2.000 m² en riesgo alto (sin rociadores).
4. Tipo D: espacio exterior descubierto
El establecimiento industrial ocupa un espacio al aire libre sin cubierta o con cubierta muy ligera sin cerramiento lateral. El riesgo de propagación vertical y a edificios cercanos es reducido, pero el riesgo de propagación horizontal puede ser alto en función del combustible.
Ejemplos: almacenamiento al aire libre de materiales de construcción, chatarrerías, acopios de madera, parques de contenedores.
5. Tipo E: planta bajo rasante
El establecimiento industrial ocupa una planta o varias plantas bajo la rasante del terreno. Es el tipo con mayores dificultades de evacuación e intervención de bomberos, por lo que las exigencias de protección activa (detección, extinción automática) son más estrictas.
Ejemplos: almacén subterráneo, garaje-taller en sótano, bodega industrial.
6. Cómo determinar el tipo de tu establecimiento
La determinación del tipo requiere analizar la configuración constructiva del establecimiento respecto a los edificios colindantes. Los pasos son:
- Comprobar si el establecimiento ocupa todo el edificio o solo parte de él → si ocupa parte, es Tipo A.
- Si ocupa todo el edificio, medir la distancia a los edificios colindantes → si es menor de 3 m, es Tipo B; si es mayor de 3 m, es Tipo C.
- Si no hay edificio (espacio abierto), es Tipo D.
- Si está bajo rasante, es Tipo E.