Solo las empresas inscritas en el registro autonómico pueden instalar y mantener instalaciones PCI. Requisitos del Anexo III del RIPCI.
1. Tipos de empresa habilitada según el RIPCI
El RIPCI distingue dos tipos de empresa:
- Empresa instaladora: puede diseñar, instalar, poner en servicio y mantener instalaciones PCI. Debe acreditar los medios técnicos y humanos establecidos en el Anexo III para cada tipo de instalación.
- Empresa mantenedora: puede realizar únicamente las operaciones de mantenimiento de instalaciones ya existentes. Requisitos técnicos algo menos exigentes que los de instaladora.
2. Requisitos del Anexo III del RIPCI
El Anexo III establece los requisitos mínimos de medios técnicos y humanos para cada tipo y categoría de empresa:
- Responsable técnico: titulación técnica adecuada (ingeniero industrial, ingeniero técnico industrial o titulación equivalente) con experiencia acreditada en instalaciones PCI.
- Medios materiales mínimos: equipos de prueba, medición y verificación específicos para cada tipo de instalación.
- Seguro de responsabilidad civil: obligatorio para cubrir los daños que pudieran derivarse de la actividad.
3. Inscripción en el registro autonómico
Las empresas deben estar inscritas en el registro de empresas instaladoras y mantenedoras de la comunidad autónoma donde ejercen su actividad. Este registro es gestionado por la consejería competente en materia de industria o seguridad de cada comunidad.
Antes de contratar una empresa, el titular puede verificar su inscripción en el registro autonómico correspondiente.
4. Obligaciones del titular del establecimiento
El titular del establecimiento es el responsable último del cumplimiento de la normativa PCI, incluyendo el mantenimiento. Sus obligaciones son:
- Contratar el mantenimiento únicamente con empresas habilitadas e inscritas en el registro autonómico.
- Conservar el libro de mantenimiento actualizado con todas las operaciones realizadas.
- Facilitar el acceso a las instalaciones para las revisiones e inspecciones.
- Subsanar en el plazo marcado las deficiencias detectadas en las revisiones.
5. El certificado de la empresa instaladora
Tras la instalación o la revisión anual, la empresa habilitada debe emitir un certificado de la instalación que acredite que la misma cumple los requisitos del RIPCI y de las normas técnicas aplicables. Este certificado es el documento que debe presentarse ante la administración para la legalización de la instalación y ante la aseguradora en caso de siniestro.