Multan a quienes instalen el aire acondicionado por su cuenta sin un técnico oficial. Las sanciones pueden superar los 600 euros si no se acredita una instalación profesional.
Las olas de calor que se repiten cada verano han disparado la venta de equipos de climatización en toda España. Miles de hogares buscan una solución rápida para sobrellevar las temperaturas extremas, y muchos optan por instalar el aparato por su cuenta o recurrir a la primera persona disponible, sin comprobar si cuenta con la cualificación necesaria. Sin embargo, los expertos del sector insisten en que esta decisión puede salir muy cara, ya que la ley exige que sea una empresa autorizada quien realice el montaje.
Qué dice la normativa sobre la instalación
Según explican desde Agremia, la Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía, la única excepción a esta obligación son los equipos portátiles o de tipo ‘pingüino’, que sí pueden colocarse sin intervención profesional. El resto de sistemas de aire acondicionado, especialmente los de tipo split, deben ser instalados exclusivamente por técnicos habilitados. Quien no pueda demostrar que su equipo fue montado por una empresa con la acreditación correspondiente se expone a sanciones económicas que pueden rondar los 600 euros.
El papel del certificado RITE en la instalación
Uno de los documentos clave que debe exigirse tras la instalación es el certificado RITE, vinculado al Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios. Este certificado, junto con lo establecido en el Real Decreto 115/2017, regula tanto la manipulación de gases fluorados como la cualificación de los profesionales autorizados para trabajar con ellos. Sin esta documentación, el usuario carece de una prueba oficial de que el aparato cumple con los requisitos legales, lo que puede derivar directamente en una sanción si se produce una inspección.
Mantenimiento y reparaciones, bajo la misma exigencia
La obligación de recurrir a profesionales acreditados no termina una vez instalado el equipo. La normativa vigente establece que tanto el mantenimiento como cualquier reparación posterior deben realizarse por empresas habilitadas, tanto en el ámbito de las instalaciones térmicas como en el manejo de gases fluorados. Esto significa que tampoco es recomendable recurrir a particulares sin certificación para tareas de revisión periódica o pequeñas averías, ya que la responsabilidad legal recae sobre el propietario del inmueble.
Multas que también alcanzan a los vendedores
Inmaculada Peiró, directora general de Agremia, recuerda que la instalación de un aire acondicionado no puede tratarse como un simple montaje, puesto que se trata de equipos que contienen gases fluorados cuya manipulación está estrictamente regulada para proteger tanto a las personas como al medio ambiente. Además, la responsabilidad no recae únicamente en el consumidor: los comercializadores están obligados a informar a sus clientes de que el equipo debe ser instalado por una empresa habilitada. No hacerlo puede considerarse una infracción leve conforme a la Ley 34/2007, de Calidad del Aire y Protección de la Atmósfera, con multas que pueden llegar hasta los 20.000 euros.
El riesgo añadido de instalarlo en la fachada
Existe otro factor que muchos propietarios pasan por alto: la ubicación de la unidad exterior. Cuando el aparato se coloca en la fachada del edificio, entra en juego la Ley de Propiedad Horizontal, que considera este elemento como parte común del inmueble. Por este motivo, situar el equipo en dicha superficie puede requerir la autorización previa de la comunidad de propietarios, y su omisión puede desencadenar un conflicto vecinal e incluso una reclamación formal. Revisa más trabajos de investigación y notas informativas en seguridadproteccioncontraincendios.es.
Empresas especializadas para evitar sanciones
Ante este panorama, cada vez más usuarios optan por contratar directamente a compañías especializadas que garanticen el cumplimiento de toda la normativa vigente, desde la instalación hasta la protección pasiva contra incendios en edificios donde se ubican estos equipos. Firmas como ignifugacionespromatec.es forman parte de ese conjunto de empresas que trabajan bajo estándares técnicos exigentes, lo que permite a los propietarios contar con la tranquilidad de que su instalación cumple con los requisitos legales y de seguridad establecidos.
Un gasto que conviene evitar
Contratar a una empresa habilitada supone, en muchos casos, un desembolso mayor que recurrir a un instalador sin certificación. Sin embargo, la diferencia de precio resulta mínima si se compara con el importe de una posible sanción, además del riesgo que implica manipular gases fluorados sin la formación adecuada. Antes de instalar cualquier equipo de climatización, resulta fundamental verificar que la empresa contratada cuenta con todas las habilitaciones exigidas por la ley.