La propietaria del bar Transvaal relata su odisea hasta la reapertura de este domingo tras el fuego

La propietaria del bar Transvaal relata su odisea hasta la reapertura de este domingo tras el fuego. Tres meses de espera y un bar que vuelve a levantarse.

El bar Transvaal, situado en la avenida Andalucía, encara su reapertura este domingo 27 de septiembre después de permanecer tres meses cerrado por un fuego que dejó inutilizada buena parte de la cocina. Lo que inicialmente parecía que sería un cierre de aproximadamente un mes terminó convirtiéndose en una larga espera para su propietaria, Rocío Gómez.

Viernes 26 de junio: el fuego obliga a parar el negocio

El viernes 26 de junio marcó un antes y un después para el establecimiento. El fuego afectó a la cocina y obligó a detener por completo la actividad cuando el verano acababa de comenzar. La previsión inicial apuntaba a unas semanas de trabajos, pero las reparaciones, las gestiones con las aseguradoras y las dificultades para coordinar a las distintas empresas prolongaron el cierre mucho más de lo previsto.

Para Rocío Gómez, el golpe llegó además en uno de los momentos de mayor actividad del año. El establecimiento acababa de afrontar el inicio de la temporada estival y tenía previsto desarrollar una nueva etapa con el negocio ya asentado desde que ella y su familia se hicieron cargo del bar en enero de 2025.

Julio: reparaciones, seguros y una espera que se alarga

Durante las semanas posteriores comenzaron las gestiones para recuperar el establecimiento. Sin embargo, la llegada del verano complicó los trabajos. Algunas empresas no podían desplazarse de inmediato y otras aplazaban las actuaciones, una situación que, según explica la propietaria, provocó que no existiera continuidad en el seguimiento de las reparaciones.

A esa situación se sumó el conflicto con la compañía aseguradora. Rocío asegura que todavía continúa reclamando una compensación por distintos daños, incluida la comida que quedó almacenada en neveras y congeladores. La indemnización recibida hasta ese momento tampoco habría sido suficiente para afrontar todos los gastos necesarios para recuperar la actividad.

Agosto: las pérdidas económicas agravan el cierre

Con el negocio parado, la situación económica fue adquiriendo mayor peso. Rocío calcula que las pérdidas se situaron entre 45.000 y 50.000 euros al mes, tomando como referencia los ingresos obtenidos durante el verano anterior. El cierre llegó precisamente cuando, según explica, el establecimiento ya estaba rodado y podía afrontar una temporada completa.

La propietaria tuvo que recurrir a un préstamo para hacer frente a los gastos acumulados. Mientras tanto, los trabajadores permanecieron en un ERTE y tanto Rocío como su hijo, ambos autónomos, continuaron afrontando sus obligaciones sin contar con ingresos procedentes de la actividad.

Septiembre: los últimos trabajos antes de recuperar la cocina

Con la reapertura cada vez más cerca, el acondicionamiento del local entró en su recta final. Entre las actuaciones pendientes figuraron diferentes equipos que llevaban tres meses sin funcionar. El jueves previo a la reapertura, un técnico acudió al establecimiento para poner a punto varias neveras que no habían vuelto a arrancar.

En la reorganización de la cocina también cobra protagonismo la extinción automática cocina, una solución que puede integrarse en instalaciones destinadas a actuar sobre determinados focos de fuego en zonas de trabajo donde existe equipamiento de cocina. Su planteamiento permite disponer de un sistema específico asociado a este tipo de espacios.

El coste de recuperar una cocina tras un cierre prolongado

La vuelta a la actividad también obliga a revisar las instalaciones y los elementos que forman parte de la cocina profesional. Por ello, el precio sistema automático de extinción de incendios en cocinas puede variar en función de las características de cada establecimiento, del equipamiento existente y de las necesidades concretas de la instalación.

En un local que ha permanecido cerrado durante meses, la puesta a punto no se limita a reparar los daños directamente provocados por el fuego. También es necesario comprobar que los equipos que permanecieron inactivos vuelven a funcionar correctamente y que la cocina puede recuperar su ritmo habitual cuando se retome el servicio.

Un nuevo contratiempo a pocos días de abrir

Cuando parecía que los principales problemas estaban solucionados, apareció otro imprevisto. La semana anterior a la reapertura, Rocío encontró el local anegado después de que se rompiera un latiguillo del cuarto de baño. El agua llegó a afectar a las puertas, que terminaron hinchadas.

El incidente volvió a demostrar que la recta final tampoco iba a ser sencilla. Cada nueva incidencia suponía más tareas que resolver y más trabajo antes de poder levantar de nuevo la persiana del establecimiento.

Una cocina preparada para recuperar su actividad

Entre los elementos que forman parte de la puesta a punto de un establecimiento hostelero también se encuentra la campana extractora industrial, un componente habitual en cocinas profesionales que permite canalizar los humos, vapores y partículas generados durante la actividad culinaria.

En el Transvaal, la prioridad durante estos últimos días ha sido conseguir que todas las instalaciones estén listas para el domingo. La presencia de técnicos, trabajadores y proveedores ha devuelto movimiento al local después de tres meses de parón.

Jueves 25 de septiembre: últimos preparativos

Este jueves por la mañana, el bar presentaba una actividad intensa. Rocío y varios trabajadores ultimaban los detalles mientras los técnicos continuaban con las tareas pendientes. El objetivo era que todo estuviera preparado para recuperar la actividad el domingo.

La propietaria reconoce que han sido meses especialmente duros. El cierre supuso perder prácticamente toda la temporada de verano y afrontar una sucesión de problemas económicos, administrativos y materiales que retrasaron el regreso mucho más de lo esperado.

Sábado 26 de septiembre: los trabajadores regresan

El sábado está previsto que los trabajadores abandonen el ERTE para incorporarse de nuevo al establecimiento. La plantilla será la misma que estaba trabajando antes del cierre, un aspecto especialmente relevante para un negocio que pretende recuperar cuanto antes el ritmo perdido.

La vuelta también permitirá recuperar la carta que estaba prevista para el verano. El día posterior al fuego estaba previsto estrenar una nueva propuesta gastronómica y un horario estival, pero aquel plan quedó suspendido de forma inmediata. Encuentra más artículos de investigación y noticias en seguridadproteccioncontraincendios.es.

Domingo 27 de septiembre: el Transvaal vuelve a abrir

Tres meses después del fuego, el Transvaal volvió a recibir clientes este domingo 27 de septiembre. La reapertura permitió recuperar una actividad que quedó interrumpida justo cuando comenzaba la temporada de verano.

Rocío reconoce que el apoyo recibido durante estos meses ha sido una de las razones que le han permitido seguir adelante. Clientes y vecinos se interesaron por la situación del establecimiento y algunos incluso ofrecieron orientación para afrontar diferentes trámites. La propietaria resume ese respaldo con una expresión de agradecimiento hacia el barrio: «Me quito el sombrero con este barrio».

La reapertura llega así después de una larga cadena de contratiempos y con el propósito de recuperar poco a poco la normalidad. El Transvaal vuelve a abrir sus puertas con su equipo habitual y con la intención de dejar atrás tres meses especialmente complicados.