Cómo actuar si un coche comienza a incendiarse y no dispones de un extintor
Un incendio en un vehículo puede desarrollarse en cuestión de segundos y convertirse rápidamente en una situación de alto riesgo para los ocupantes y para el entorno. Aunque muchas personas creen que estos incidentes son poco frecuentes, la realidad es que un fallo mecánico, un cortocircuito eléctrico, una fuga de combustible o incluso un accidente pueden desencadenar un fuego capaz de propagarse con enorme rapidez.
La situación vivida recientemente en la carretera M-501, donde un vehículo comenzó a arder antes de que las llamas alcanzaran la vegetación próxima, vuelve a poner de manifiesto la importancia de saber cómo reaccionar desde el primer instante. Cuando no se dispone de un extintor, cada decisión resulta aún más importante para proteger la vida de los ocupantes y evitar que el incendio se extienda.
En esta guía explicamos qué hacer paso a paso si un coche empieza a incendiarse, qué acciones deben evitarse y cuáles son las recomendaciones que siguen los servicios de emergencias.
¿Por qué puede incendiarse un coche?
Los incendios en vehículos pueden originarse por múltiples causas. Entre las más habituales destacan:
- Fallos eléctricos producidos por cortocircuitos en el cableado.
- Fugas de combustible que entran en contacto con superficies calientes.
- Sobrecalentamiento del motor.
- Accidentes de tráfico que dañan el sistema de alimentación.
- Problemas en baterías, especialmente en vehículos eléctricos e híbridos.
- Incendios provocados por elementos externos, como vegetación ardiendo o accidentes cercanos.
En la mayoría de los casos, el fuego comienza en el compartimento del motor o en la zona inferior del vehículo, aunque también puede iniciarse en el habitáculo debido a instalaciones eléctricas defectuosas.
La primera reacción puede marcar la diferencia
Cuando aparecen los primeros indicios de humo o se detecta olor a quemado, no conviene esperar para comprobar qué ocurre. Las primeras señales suelen ser:
- Humo blanco o negro saliendo del capó.
- Olor intenso a plástico o goma quemada.
- Pérdida repentina de potencia.
- Testigos de temperatura o avería encendidos.
- Llamas visibles en la parte delantera o inferior del vehículo.
Ante cualquiera de estos síntomas, lo prioritario es detener el vehículo de forma segura.
Paso 1. Detén el vehículo en un lugar seguro
Siempre que sea posible:
- Sal de la vía principal.
- Evita detenerte junto a vegetación seca.
- No estaciones cerca de otros vehículos.
- Aléjate de edificios o zonas con gran concentración de personas.
Si circulas por autopista o autovía:
- Dirígete al arcén.
- Señaliza la maniobra.
- Activa las luces de emergencia.
No continúes conduciendo pensando que el problema desaparecerá.
Paso 2. Apaga inmediatamente el motor
Una vez detenido:
- Apaga el contacto.
- Acciona el freno de estacionamiento.
- Si es seguro hacerlo, retira la llave.
Apagar el motor ayuda a interrumpir parte del suministro eléctrico y reduce determinados riesgos asociados al funcionamiento del vehículo. Contar con un extintor para coche puede marcar la diferencia, pero en su ausencia es primordial asegurar la zona rápidamente.
Paso 3. Evacúa a todos los ocupantes
La prioridad absoluta siempre son las personas. Todos los ocupantes deben abandonar el vehículo inmediatamente. Es recomendable:
- Ayudar primero a niños y personas con movilidad reducida.
- No perder tiempo recogiendo pertenencias.
- Alejarse rápidamente.
El humo generado por un incendio contiene gases altamente tóxicos que pueden incapacitar a una persona en muy poco tiempo.
Paso 4. Aléjate al menos 50 metros
Una vez fuera del vehículo:
- Sitúate en una zona segura.
- Mantente lejos del sentido de circulación.
- Evita permanecer delante o detrás del coche.
Aunque parezca un incendio pequeño, existe riesgo de explosión de neumáticos, depósitos presurizados, amortiguadores o componentes mecánicos. En estos momentos iniciales, llevar consigo un dispositivo compacto como un extintor 1 kg facilita sofocar un conato, pero si no se cuenta con él, alejarse es la mejor estrategia.
En vehículos eléctricos, además, las baterías pueden generar incendios de gran intensidad.
Paso 5. Llama inmediatamente al 112
Cuando contactes con emergencias intenta facilitar:
- Ubicación exacta.
- Tipo de carretera.
- Sentido de circulación.
- Si existen personas heridas.
- Si el fuego afecta ya a vegetación.
- Si hay riesgo para otros vehículos.
Cuanta más información reciban los servicios de emergencia, más rápida y eficaz será la intervención.
¿Qué hacer si no tienes un extintor?
En España los turismos particulares no están obligados a llevar un extintor, salvo determinadas excepciones previstas en el Reglamento General de Vehículos. Por ello, la mayoría de conductores no disponen de ningún medio de extinción. En esta situación, las recomendaciones cambian considerablemente.
No intentes apagar un incendio desarrollado
Si las llamas ya son visibles o existe abundante humo:
- No abras completamente el capó.
- No intentes acercarte.
- No permanezcas junto al vehículo.
Abrir el compartimento del motor puede provocar una entrada masiva de oxígeno que intensifique el incendio de forma inmediata. Para mantener la prevención en todo momento, consultar portales especializados como seguridadproteccioncontraincendios.es resulta útil para formarse en medidas de autoprotección.
¿Puede utilizarse tierra o arena?
Cuando el incendio es extremadamente pequeño y todavía se encuentra localizado únicamente en el exterior o en una zona muy concreta del motor, la arena o la tierra pueden ayudar a limitar temporalmente la combustión, ya que reducen el aporte de oxígeno. Sin embargo:
- Solo debe hacerse si no existe riesgo para la persona.
- Nunca debe retrasar la evacuación.
- No resulta eficaz frente a incendios desarrollados.
Si las llamas continúan creciendo, lo correcto es abandonar cualquier intento de extinción.
¿Es recomendable utilizar agua?
En la mayoría de situaciones, no. Especialmente cuando:
- Existe una fuga de combustible.
- El origen es eléctrico.
- Se desconoce el foco del incendio.
Pequeñas cantidades de agua apenas tendrán efecto sobre el fuego y pueden aumentar determinados riesgos. En vehículos eléctricos tampoco resulta aconsejable improvisar métodos de extinción.
Errores que nunca deben cometerse
Durante un incendio de vehículo es habitual que muchas personas actúen por impulso. Los errores más peligrosos son:
- Abrir completamente el capó.
- Permanecer grabando el incendio con el teléfono móvil.
- Intentar recuperar objetos personales.
- Utilizar pequeñas botellas de agua.
- Permanecer cerca del vehículo.
- No avisar inmediatamente al 112.
- Intentar apagar un incendio ya desarrollado sin equipos adecuados.
Cada uno de estos errores incrementa notablemente el riesgo de sufrir quemaduras o intoxicaciones.
¿Qué ocurre si el fuego alcanza la vegetación?
Durante el verano, un incendio en un coche puede convertirse rápidamente en un incendio forestal. Las altas temperaturas, el viento y la vegetación seca favorecen una propagación extremadamente rápida. Si observamos que las llamas alcanzan:
- Hierba seca.
- Matorrales.
- Árboles.
- Taludes.
Debe comunicarse inmediatamente al 112 indicando que el incendio afecta también al entorno natural. En estas circunstancias, cada minuto resulta decisivo.
¿Es obligatorio llevar un extintor en un turismo?
No. La normativa española únicamente obliga a determinados vehículos. Generalmente deben llevar extintor:
- Autobuses.
- Vehículos destinados al transporte de mercancías de más de 3.500 kg de masa máxima autorizada.
- Algunos conjuntos de vehículos con remolque en los casos previstos por la normativa.
Aunque para un turismo particular no sea obligatorio, muchos especialistas recomiendan llevar un extintor homologado, especialmente si se realizan desplazamientos largos o se circula habitualmente por zonas rurales.
¿Cuándo es seguro utilizar un extintor?
Si el vehículo dispone de uno, únicamente debe utilizarse cuando:
- El incendio acaba de comenzar.
- Existe una vía de escape garantizada.
- Las llamas son reducidas.
- No existe riesgo de explosión.
- El usuario sabe manejar correctamente el equipo.
En caso contrario, siempre será más seguro evacuar y esperar la llegada de los bomberos.
Cómo reducir el riesgo de incendio en un vehículo
Aunque ningún coche está completamente libre de sufrir un incendio, sí existen medidas preventivas que reducen considerablemente las probabilidades:
- Revisar periódicamente el sistema eléctrico.
- Sustituir manguitos deteriorados.
- Reparar inmediatamente cualquier fuga de combustible.
- Vigilar el sistema de refrigeración.
- No transportar líquidos inflamables sin protección.
- Realizar el mantenimiento recomendado por el fabricante.
- Revisar el estado de la batería.
Una detección temprana de averías puede evitar incidentes mucho más graves.
Preguntas frecuentes sobre incendios en vehículos
¿Puede explotar un coche durante un incendio?
Aunque las explosiones espectaculares son poco habituales, sí pueden producirse explosiones de neumáticos, amortiguadores, componentes presurizados o depósitos de determinados sistemas, motivo por el que siempre debe mantenerse una distancia de seguridad.
¿Debo abrir el capó para comprobar el incendio?
No. Abrir completamente el capó puede alimentar el fuego con una gran cantidad de oxígeno y provocar una propagación inmediata de las llamas.
¿Qué distancia debo mantener?
Lo recomendable es permanecer al menos a 50 metros del vehículo y situarse en un lugar seguro.
¿Es peligroso respirar el humo?
Sí. El humo generado por un incendio de vehículo contiene gases tóxicos procedentes de plásticos, espumas, combustibles y otros materiales que pueden afectar gravemente a la salud.
Ante un coche que comienza a incendiarse, la prioridad nunca debe ser salvar el vehículo, sino proteger la vida de las personas. Detenerse en un lugar seguro, apagar el motor, evacuar inmediatamente, alejarse del vehículo y avisar al 112 son las actuaciones que mayores garantías ofrecen.
Cuando no se dispone de un extintor, resulta fundamental evitar actuaciones improvisadas como utilizar pequeñas cantidades de agua o acercarse innecesariamente al foco del incendio. En la mayoría de los casos, la intervención más segura consiste en mantener la distancia y esperar la llegada de los servicios de emergencia.